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Basura Cero: Catorce años de FRACASO

Rosario no debería enviar residuos orgánicos o reciclables a Ricardone desde el 2020. El 80% de lo que se entierra es recuperable

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Han transcurrido 14 años desde la aprobación por unanimidad de la ordenanza “Basura Cero”, que fue impulsada por diversas organizaciones socioambientales. Según su texto para el año 2020 la ciudad ya no debería enterrar residuos orgánicos o reciclables en Ricardone.

Paradójicamente, casi el 80% de lo que se entierra sería recuperable. Y a dicho relleno se envían 300.000 toneladas de residuos por año, cuando al momento de sancionar la ordenanza eran 230.000. Frente a la mala e ineficaz aplicación de esta normativa, una decena de organizaciones ambientalistas presentaron en el año 2020 una serie de propuestas para mejorar la política de residuos y en algún momento poder estar más cerca del cumplimiento de las metas estipuladas.

Rodeados de mini basurales en la ciudad, el director de Higiene Urbana de Rosario, Luciano Marelli, reconoció que durante el 2021 intervinieron a diario en unos 250 puntos de la ciudad, donde se suelen acumular ramas, escombros y otros desperdicios voluminosos. “Tenemos entre 25 y 30 equipos de limpieza trabajando por turnos y estuvieron muy exigidos”.

Para el funcionario, la existencia de estos mini basurales en espacios públicos o terrenos baldíos, es la contracara de las pequeñas obras de mejoras de las viviendas emprendidas durante el aislamiento y una mayor actividad de la recolección informal de residuos (sic).

La basura de Rosario, es un problema histórico y el Concejo Municipal deberá resolver este año, el destino de la ordenanza que hace 14 años se aprobó para reducir los increíbles volúmenes de basura que producía la ciudad, pero, al contrario, año tras año se originó más y más.

Para entender mejor por qué la ordenanza Basura Cero nunca funcionó, resulta imperioso ir a cifras duras que exponen el empeoramiento progresivo de la situación.

Sólo a modo de ejemplo, según cifras oficiales, en el año 2008 se enterraron 230.274 toneladas y en el 2017 alcanzó un récord histórico: 307.695. A estos números hay que agregarle las cifras millonarias que le cuesta al municipio el traslado de dichos residuos. En consecuencia, mientras más aumenta la basura que se entierra, más aumenta el dinero que se gasta en enterrarla.

A valores actuales, en base a lo publicado en la página oficial del municipio, en 2021 se gastaron 846.403.000 pesos en Disposición Final de Residuos Sólidos Urbanos y 4.288.280.000 pesos en recolección de residuos. Y, en base a lo indicado en el presupuesto 2022, se gastarán este año en Disposición Final 1.153.496.000 pesos.

Un dato que no es menor, y que alerta a las ONGs ambientalistas, es que el municipio no entrega informes oficiales al Palacio Vasallo desde el año 2018. Se trata de un incumplimiento que exige la vigente ordenanza, con lo cual no se puede saber a ciencia cierta cuánta basura está produciendo en este momento Rosario.

Para miembros del Taller Ecologista, Barrios Verdes el (2017-2018) fue el “último avance interesante” en materia de separación en origen. Pero la separación sigue siendo “escasa” y “hacen poco y nada por cambiar eso”. De hecho, “hace un año sacaron una improvisación total de un sistema de separación usando el mismo contenedor para distintos materiales según el día en dos barrios, lo que refleja que no les interesa reactivar espacios de diálogo como la comisión de seguimiento de Basura Cero”, criticaron.

BASURA ¿Sin solución?
El año pasado el Poder Ejecutivo planteó modificar la ordenanza Basura Cero estirando las metas incumplidas a la fecha, hasta el año 2040.

Pero, un grupo ambientalistas redobló la apuesta y planteó la necesidad de realizar un cambio de rumbo, señalando que se estaba en un momento clave para hacerlo.

El proyecto recientemente presentado responde a: lograr un nuevo sistema de gestión de residuos que logre responder a los desafíos ambientales y sociales.

Entre puntos a destacar y que los concejales deberán evaluar para “actualizar” la ordenanza, resalta la idea del municipio de la separación en tres fracciones (orgánicos, reciclables, restos), yendo hacia su obligatoriedad, y el establecimiento de un Plan de eliminación de plásticos de un solo uso. Otros de los aspectos relevantes son la priorización de un modelo de gestión descentralizado, y la prohibición de la compra de ciertos elementos descartables por parte de la Municipalidad.

En octubre del 2021, ingresaron otros dos proyectos en el Concejo. El primero, referido a la ordenanza de Basura Cero, buscando relanzarla, definiendo nuevas metas e incorporando modificaciones para materializar algunas de las propuestas mencionadas. El segundo, referido a la creación de un Servicio Público de Recuperación de Residuos Reciclables, el cual hace foco en la generación de estrategias para avanzar en esquemas de cogestión con el sector de los cartoneros, potenciando a la vez la recolección diferenciada y la planificación.

La intención este año, es lograr disminuir progresivamente y sin frenos la cantidad de residuos que se entierran en el relleno sanitario, además de generar conciencia en los vecinos para que puedan separar la basura y que se pueda reutilizar lo necesario y vender con valor agregado para producir empleo genuino y un sistema sustentable de recolección de basura. Hasta tanto, se seguirá enterrando mucha basura y mucho dinero.

A pesar que Rosario fue pionera en 2008 en aprobar la ordenanza de Basura Cero que reducía la cantidad de residuos que podían depositarse bajo tierra de forma progresiva hasta llegar al (por entonces lejano) 2020 hoy seguimos sin esa práctica. Pero esa cuenta regresiva se agotó y las toneladas de residuos crecieron en lugar de disminuir. Hubo algunos esfuerzos y políticas realizadas que no alcanzaron. Sin nuevas metas aprobadas, la Municipalidad propuso un nuevo esquema que estira aquellas metas hasta (el lejanísimo) 2040.


El círculo de políticas ambientas, presentó un informe que ofrece un breve análisis del proyecto que busca modificar la Ordenanza 8335/08 de “Basura Cero” de la ciudad de Rosario.

El trabajo se centra en la comparación y el análisis de los artículos en revisión a partir del Expediente 258672-I-2021 ingresado en el Concejo Municipal el 22 de abril de 2021. Para cada uno de los nuevos artículos propuestos, realizaron comentarios a fin de contribuir al debate legislativo de la actualización de una regulación clave para la gestión de residuos, el consumo y la producción sustentable.

CONCEJALES Y CONCEJALAS A TRABAJAR
Tal como lo vienen solicitando las ONGs, talleres ambientalistas, vecinos y vecinas de la ciudad, en la Comisión de ecología y medio ambiente, del Honorable concejo Municipal, trabajan en la modificación de la ordenanza, que está incumplida desde hace 14 años y que las metas fueron un FRACASO.

Reunión de comisión en el Concejo el lunes 28 de marzo.

El lunes 28 de marzo de 2022, la comisión se reunió, con el objetivo de avanzar en el tratamiento del mensaje del Departamento Ejecutivo denominado Basura Cero.

Se realizó en el anexo Alfredo Palacios, estuvo presidida por Luz Ferradas, de Ciudad Futura, e integrada por Juan Monteverde, del mismo sector político; Mónica Ferrero, del bloque Socialista; Julia Irigoitía, de Todos Hacemos Rosario; Ciro Seisas, de Arriba Rosario; y Alejandro Rosselló y Ana Martínez, de Unión Pro- Juntos Por el Cambio.

Al principio, Ferradas reclamó la presencia del Departamento Ejecutivo en el análisis y debate del proyecto, en tanto Seisas señaló que la propuesta de la intendencia está plasmada en el texto de la ordenanza. Por su parte, Ferrero recordó que el año pasado, asistieron funcionarios al Concejo para explicar los alcances y también sugirió que se les envíe una síntesis de la reunión del Consejo Asesor de la comisión en la que se convocó a organizaciones ambientalistas.

Irigoitía se refirió a importancia de profundizar programas sobre el procesamiento de residuos reciclables con campañas permanentes para que sean incluidos en la norma. La concejala justicialista citó la experiencia de Mar del Plata sobre recolección diferenciada en distintos días de la semana y destacó la importancia de la separación en origen.

Cuando hacia el final, Monteverse planteó comunicarle al Ejecutivo la decisión de votar ambas normas –Basura Cero y los pliegos licitación– de manera unificada, Rosselló manifestó que debe mantenerse el diálogo, sin condicionamientos.

¿Qué se analiza?
El intendente Pablo Javkin envió al Concejo Municipal un proyecto que busca implementar una serie de modificaciones a la ordenanza Nº 8.335 “Plan de Máxima Reducción. Basura Cero”, sancionada y puesta en vigencia en noviembre de 2008.

Entre las modificaciones enviadas por el Ejecutivo se destaca la modificación al artículo 7 de la ordenanza Nº 8.335 respecto de la “eliminación de plásticos de un solo uso”, en relación a aquellos que son elaborados para ser descartados tras su primera utilización, por lo cual no son reutilizables. También obliga a los ciudadanos que cuenten con las posibilidades de separar en origen a que lo hagan y, entre otros planteos, el proyecto de la Municipalidad propone un relevamiento integral de las condiciones en que se encuentra cada familia para responder a estos requerimientos.

En la reunión de la comisión del 11 de abril, los concejales y concejalas trazaron una agenda para realizar recorridos en Rosario, Rafaela y Buenos Aires con el objetivo de interiorizarse sobre distintas experiencias vinculadas al tema.

Entre las propuestas para avanzar en la futura licitación sobre recolección, tratamiento y disposición de residuos se propusieron pedidos de información a distintos funcionarios municipales sobre cantidad de toneladas enterradas, logística, recliclado, tratamiento, comparación de los residuos generados últimos años, entre otros datos oficiales. En esa línea, se mencionó un proyecto aprobado por Fernanda Gigliani, de Iniciativa Popular.

Además, los integrantes de la comisión realizarán una visita a la ciudad de Rafaela, según propuesta de Irigoitía y con fecha tentativa para el 6 de mayo, con el objetivo de conocer el relleno sanitario y el trabajo que se realiza con las cooperativas de recolectores en esa ciudad. Ferradas recordó que “a fin de año también se vencen las contrataciones con las empresas Lime y Limpar”, instancia que también demandará análisis y debates.

Rosselló opinó en referencia a los pliegos sobre servicios de higiene urbana y gestión de residuos que aún no ingresaron que es importante avanzar con distintas estrategias porque “caer en la urgencia va en contra de la calidad legislativa”.

PLIEGO:
Tal como lo mencionó la concejala Ferradas en la reunión de comisión, el pliego de la basura es el más importante en términos económicos para el municipio. Además, la secretaría de Ambiente y Espacios Públicos es la segunda con más presupuesto, debido a estos contratos, superada solamente por el área de Salud. Según los números del municipio, se van 6.300 millones de pesos al año de las arcas rosarinas en certificados de recolección, y otros 1.153 millones por la disposición final –cava de residuos- en Ricardone. 

La recolección de basura está dividida en 3 firmas. Las dos privadas –Lime y Limpar– y una pública que es SUMAR. Los servicios prestados comprenden, en líneas generales, recolección de residuos domiciliarios, verdes y voluminosos, limpieza de mini basurales crónicos, limpieza de espacios públicos de FONAVIS, barrido manual y mecánico.

PUENTE GALLEGOS. Basurales a cielo abierto sin solución
El barrio Puente Gallegos, ubicado al sur de la ciudad de Rosario, lindero al arroyo Saladillo, históricamente viene sufriendo, los daños que fueron ocasionados por la contaminación ambiental, basta recordar que entre 1995 y 2003 funcionaron tres rellenos sanitarios a la vera del camino viejo a Soldini (Gallego I, II y III), a seis cuadras al oeste del barrio Puente Gallego. Los vecinos de esa zona soportaron durante ocho años y medio los gases emanados de los basurales, donde diariamente se descargaban 650 mil kilogramos de basura.

En el año 2003, después del fallo de la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia, que prohibió a la Municipalidad depositar los residuos en Ricardone, los camiones con las 400 toneladas de basura que generan diariamente los rosarinos, volverían al relleno sanitario de Puente Gallego. Mientras tanto, en la Secretaría de Servicios Públicos del municipio se apuraban las reuniones para ubicar algún “terreno provincial” alternativo, ya que una medida judicial impedía que el depósito Gallego III siga funcionando después del 16 de agosto de se mismo año, el entonces subsecretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, José Garibay. Decía: “La única alternativa que nos queda es llevar más residuos al Gallego III. De todas formas, esto no se prolongará más que hasta fin de este mes cuando abandonemos totalmente el lugar y empiecen los trabajos para tapar el relleno sanitario”, sostenía en aquella oportunidad.

En el año 2005, llegaría un juicio que se presentó contra la Municipalidad de Rosario, Milicic S.A. Construcciones Viales y Civiles, Servicio de Higiene Urbana (concesionarios de la obra), y el propietario del inmueble donde funcionaba el relleno sanitario.

Los vecinos reclamaron casi 13 millones de pesos por los daños ambientales. Al dictar la sentencia condenatoria, el juez evaluó cada punto y descartó casi todos los reclamos vecinales. En base a las pericias, estudios e informes, constató que no hubo daño a la salud de las personas ni al medio ambiente, que se realizaron todos los estudios previos para la obra, que el emprendimiento funcionaba en un espacio habilitado a tal fin y que el proceso licitatorio fue correcto.

Tampoco se comprobaron valores de contaminación del suelo o del agua, y que la afectación de aire correspondía a los parámetros normales. Las empresas contratistas también fueron liberadas de toda responsabilidad civil.

No obstante, el juez no eludió los padecimientos de los vecinos. Y sentenció : “Todo el gas que se producía dentro de los rellenos se liberaba por tubos de ventilación a la atmósfera, a través de la técnica denominada venteo pasivo. Se mezclaba con el aire y era arrastrado con éste por el viento. Cuando esos gases alcanzaban el barrio, su olor no podría ser menos que insoportable. Tanto por la intensidad como por la cantidad de días que debió ser soportado, excede la normal tolerancia”, explicó el magistrado en la resolución.

Además, evaluó que esos padecimientos constituyeron “una carga impuesta a los habitantes del barrio, que los coloca en clara desigualdad con el resto de los habitantes de la ciudad que, por otro lado, gozaron de los beneficios de los rellenos y su operación”.

“En consecuencia -prosigue Bergia en su sentencia- la enorme desigualdad en la distribución de esa carga debe ser recompensada”. En definitiva, se probó que los vecinos sufrieron la exposición al olor de los gases producidos por la descomposición biológica de la basura durante aproximadamente 240 días. Y en tal sentido, la Municipalidad fue condenada a indemnizar a los nueve vecinos con 5 mil pesos cada uno más el seis por ciento de interés anual entre la fecha en que el daño dejó de producirse (junio de 2005) y la fecha de liquidación.

Camino viejo a Soldini: reclamo por contenedores y limpieza
Pero con sólo transitar el camino viejo a Soldini, se siguen observando los eternos basurales y el reclamo de los vecinos y vecinas de tener contenedores y evitar el brote de dengue entre otras enfermedades.
En el 2020, el Concejal Cardozo decía:

https://twitter.com/_charlycardozo/status/1260178466135330819?s=20&t=LW39mekRl4VwnvutGsiz4w

Con sólo recorrer el Camino viejo a Soldini desde Ovidio Lagos al límite del Municipio, podemos observar la cantidad de mini basurales, además del estado abandónico de la calle, y si nos acercamos al límite del Municipio y el Camino viejo a Soldini, no sencontramos con la cava que tiene la empresa Milicic para sacar todos los días toneladas de tierra.
Las imágenes describen cómo después de décadas sigue el Barrio Puente Gallegos sufriendo y padeciendo la negligencia por parte de quienes deben responder a las necesidades y al bienestar de la población.

UBICACIÓN CAVA EXTRACCIÓN TIERRA (MILICIC) Camino viejo a Soldini y Límite del Municipio

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